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El Modernismo más
allá de Barcelona
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Rutas locales de
Cataluña que han firmado un convenio de colaboración
con la Ruta del Modernismo de Barcelona:
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Todas estas rutas ofrecen descuentos a los usuarios de la Ruta del
Modernismo de Barcelona. Para más Informaciónn llámese
al Centro del Modernismo, teléfono 902 076 621.
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COLÒNIA
GÜELL
Santa
Coloma de Cervelló
La
Colònia Güell
Dirección
Centro de interpretación y acogida
de visitantes.
Claudi Güell, s/n.
Colònia Güell
08690 Santa Coloma de Cervelló
Visita y horarios
Laborables de lunes a sábado:
De noviembre a abril: de 10 a 15 h.
De mayo a octubre: de 10 a 14 y de 15 a
19 h.
Domingos y festivos: de 10 a 15 h.
Recomendamos confirmar estos horarios por
teléfono (936 305 807).
Exposición introductoria a la visita
en el Centro de Acogida de Visitantes. Posibilidad
de visitas guiadas a la iglesia y a la colonia.
Informaciónn
Tel.: 936 305 807.
Fax: 936 407 476.
coloniaguell@terra.es
Cómo llegar
En tren: FGC.
Tel.: 932 051 515.
Línea Barcelona (plaza de Espanya)-Martorell/Igualada/Manresa.
De 8.30 a 21 h. Trenes cada 15 minutos.
Barcelona-Colònia Güell. Duración
del trayecto: 22 minutos.
Por carretera: acceso desde la BV-2002 entre
Sant Boi de Llobregat y Santa Coloma de
Cervelló. Al llegar hay que seguir
la señalización hasta el Centro
de Acogida de Visitantes.
Observaciones
Consúltese el descuento de la Ruta
en el sitio web
www.rutadelmodernisme.com o llamando al
tel. 902 076 621. |
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La Colònia Güell: la iglesia (cripta) y el núcleo
urbano
La Colònia Güell es una antigua colonia textil,
fundada en 1890 por el empresario y mecenas burgués
Eusebi Güell en Santa Coloma de Cervelló. La colonia
se concibe a partir de la fábrica como un conjunto
urbano de viviendas y servicios para los obreros (casas, escuela,
iglesia, tienda, ateneo, etc.). El propósito era conseguir
la paz social en un medio controlado por el empresario. Ahora
bien, la Colònia Güell se diferencia del resto
de colonias textiles por el uso de la máquina de vapor
como fuente de energía, por la separación de
la fábrica con respecto a la zona residencial y por
la intervención de arquitectos modernistas de primera
línea. Para llevar a cabo este proyecto, Eusebi Güell
cuenta con la colaboración de Antoni Gaudí,
Francesc Berenguer i Mestres y Joan Rubió i Bellvé.
Los dos últimos eran arquitectos modernistas de prestigio
y colaboradores de Gaudí, y fueron los artífices
del proyecto urbanístico y de algunos de los edificios
más singulares (Ca l'Ordal, Ca l'Espinal, la Escuela,
la Casa del Maestro, Centro de Sant Lluís), en los
que lleva a cabo un impresionante despliegue de los recursos
arquitectónicos y decorativos más puramente
modernistas. Gaudí, en cambio, se hace cargo de la
iglesia, popularmente conocida como la "cripta",
ya que, respecto al proyecto inicial, sólo se llegaron
a construir la planta baja y su pórtico (según
el proyecto, la iglesia debía tener dos pisos con una
altura de cuarenta metros).
Un conjunto modernista
La Colònia Güell es un conjunto integrado por
la fábrica (hoy en día se ubican en ella diferentes
empresas y se halla en proceso de la rehabilitación),
el núcleo urbano y la iglesia. En el Centro de Acogida
de Visitantes hay una exposición introductoria a la
visita. Además de la visita -guiada o no- a la iglesia,
se puede realizar una visita guiada a la Colònia Güell
para sumergirse en el ambiente social y creativo de principios
del siglo XX. Tras ella, se puede dar un tranquilo paseo por
la pineda que rodea la iglesia y sentir la paz que domina
el entorno.
Una obra fundamental
La iglesia (cripta) de la Colònia Güell está
considerada como la obra maestra de Gaudí. Aquí
experimentó y consiguió expresar su lenguaje
arquitectónico más personal. Optó por
el uso de columnas inclinadas como sistema para sustentar
el piso del edificio, sin necesidad de construir arbotantes
o contrafuertes. La distribución de pesos fue calculada
mediante el método de la maqueta polifunicular, un
método que inventó para la proyección
arquitectónica y que a pequeña escala permitía
prever las cargas y los arcos que debían sostenerlas.
La iglesia fue declarada monumento histórico-artístico
en 1969 y hoy en día está considerada como
una de las piezas fundamentales de la arquitectura mundial
del siglo XX, a causa de la gran innovación que supuso
en el uso de columnas inclinadas y de bóvedas en
forma de paraboloide hiperbólico, así como
por la admirable combinación de los materiales.
El entorno natural
Gaudí situó la iglesia en la colinita más
alta de la zona residencial de la Colònia Güell,
en una pineda. Gracias a los materiales constructivos, la
iglesia y las columnas inclinadas del soportal se mezclan
visualmente con el paisaje exterior en un perfecto mimetismo.
En los muros y las columnas exteriores se combinan de manera
nada caprichosa los diferentes materiales empleados: escoria
de fundición, ladrillos recochos deformados, piedra
de calcita y basalto. En los muros exteriores se encuentran
en gran profusión mosaicos con simbología
religiosa. En el pórtico destaca una impresionante
palmera de basalto que sostiene las bóvedas. En el
atrio del soportal Gaudí experimentó por primera
vez en la historia de la arquitectura las bóvedas
de paraboloide hiperbólico. Sobre el umbral de la
puerta principal se encuentra situado un extraordinario
mosaico.
Un interior impactante
Dentro de la cripta, que es de planta ovalada, impacta sobre
todo la solución del techo, basada en nervios de
ladrillo; los muros de paraboloide hiperbólico, y
las cuatro columnas basálticas de aire prehistórico.
Todo este ambiente (hay que recordar que la iglesia no fue
acabada) contrasta vivamente con los cromatismos de las
vidrieras. Los bancos fueron diseñados por Gaudí,
así como las pilas de agua bendita realizadas con
conchas enormes sustentadas con hierro forjado. El sagrario,
el altar de la Sagrada Familia y los ángeles del
presbiterio son obra de Josep M. Jujol.
La restauración
Desde el mes de septiembre de 1999 se están ejecutando
obras de restauración en la iglesia, que se desarrollan
en diversas fases. Los objetivos de la restauración
son:
Consorcio de la Colònia Güell
JARDINS
ARTIGAS
La
Pobla de Lillet
Jardins
Artigas
Dirección
Jardins Artigas
Parc Xesco Boix, s/n
La Pobla de Lillet
Visita y horarios
La visita guiada a los Jardins Artigas tiene
una duración de una hora para los
particulares, y de una hora y media para
grupos en autocar. Durante la visita se
explica el pasado industrial de la Pobla
de Lillet, la llegada de Antoni Gaudí
i Cornet a la población y los rasgos
arquitectónicos del único
jardín húmedo proyectado por
el genial arquitecto. La visita se adapta
para las escuelas e incluye material didáctico.
De octubre a junio: sábados, domingos
y festivos de 10 a 17 h, visitas guiadas
a las 12 h. Laborables: visitas concertadas
con antelación. Lunes no festivos,
cerrado.
De julio a septiembre: de lunes a domingo,
de 10 a 19 h.
Visitas guiadas a las 12 h.
Existe una reducción para grupos
y grupos escolares.
Información
Tel.: 938 236 146
Fax: 938 236 414
tur.lillet@diba.es
www.lillet.diba.es
Cómo llegar
En bus: Alsina Graells. Tel. 932 656 866.
Por carretera: por el Eix del Llobregat,
C-16, o por la C-17 y la C-26.
Observaciones
Los horarios pueden sufrir variaciones,
por lo que se aconseja comprobarlos previamente.
Consúltese el descuento de la Ruta
en el sitio web www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902 076 621. |
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Jardins Artigas (1904)
Gaudí proyectó el jardín de Can Artigas
junto con un chalé-refugio en la sierra del Catllaràs
en 1904. La Pobla de Lillet es un municipio de la comarca
del Berguedà que actualmente cuenta con 1.558 habitantes.
Redescubriendo la obra
El jardín, de propiedad particular, permaneció
abandonado entre los años 1939 y 1989, y por este motivo,
y también por el hecho de que el lugar en el que se
encuentra no era demasiado accesible, quedó olvidado.
Además, la ausencia de documentación que confirmase
su autoría hacía que no fuese tenido en consideración
dentro de la obra gaudiniana. Por otro lado, el Chalé
de Catllaràs fue reformado en los años ochenta
con un criterio discutible que provocó que perdiera
todos sus rasgos decorativos. De todos modos, desde 1991 la
Real Cátedra Gaudí empezó a trabajar
en la investigación de ambas obras y después
en el proyecto de rehabilitación de los jardines. La
Cátedra ha establecido una hipótesis plausible
que otorgaría la autoría de los jardines a Gaudí,
lo que ha contribuido a que hoy en día sean uno de
los puntos de interés arquitectónico y artístico
más visitados de la comarca del Berguedà.
Un encargo de Eusebi
Güell
Si bien estéticamente parecen tener algunas similitudes
con el Park Güell, los Jardins Artigas, tal como se
les conoce hoy en día, son el único jardín
húmedo proyectado por el genial arquitecto.
A principios de siglo XX se instalaba en Clot del Moro (Castellar
de N'Hug) la primera empresa fabricante de cemento pórtland
de todo el Estado español, la Asland, compañía
liderada por el empresario Eusebi Güell i Bacigalupi.
Durante la construcción de la fábrica (1901-1904)
nació en torno a ella toda una serie de servicios,
como, por ejemplo, las minas de carbón en la sierra
del Catllaràs, que tenían que abastecer los
hornos de Asland que fabricarían el cemento pórtland.
El conde Güell encargó a Gaudí el proyecto
de un chalé en Catllaràs para alojar en él
a los ingenieros y facultativos encargados de gobernar y
dirigir las minas de carbón.
Para visitar el lugar en el que tenía que ubicarse
el chalé, Antoni Gaudí se hospedó en
casa de la familia Artigas, empresarios textiles. Durante
los dos días que Gaudí pasó en la Pobla,
los Artigas le expresaron su ilusión por tener un
jardín detrás de su fábrica. Antoni
Gaudí, en agradecimiento a su hospitalidad, les hizo
un boceto. Y de ese boceto surgieron los Jardins Artigas.
Similitud con el
Park Güell
Hay que decir que en 1905 Gaudí trabajaba en Barcelona
en la construcción del Park Güell, con lo que
el boceto que el arquitecto realizó del jardín
está totalmente inspirado en el parque barcelonés.
Al parecer, el propio Gaudí, al volver a Barcelona,
ya con el proyecto del Chalé de Catllaràs,
envió a la Pobla de Lillet a dos albañiles
con el propósito de que empezasen las obras de construcción
del jardín que había dibujado.
Un entorno salvaje
El lugar en el que se construyeron los Jardins Artigas está
conformado por un entorno muy salvaje: grandes riscales
de roca atravesados por el Llobregat, con abundante vegetación
autóctona. Las estructuras arquitectónicas
son exactamente iguales que en el Park Güell, pero
los materiales con que se construyó el jardín
son los propios de la zona de montaña prepirenaica
en la que se halla situada la Pobla de Lillet; así,
los materiales que encontramos en el jardín son la
losa, la piedra pómez, el guijarro de río
y la marga, acompañados por el cemento pórtland
con el que se construyeron las barandas y murales naturalísticos
del jardín.
En cuanto al recurso del agua, ya hemos hablado del Llobregat,
que atraviesa el pedregoso curso del jardín, y además
encontramos numerosas fuentes que surgen de los manantiales
de agua natural que desembocaban en el Llobregat; lo único
que hizo Gaudí fue decorarlos, convirtiéndolos
así en fuentes "figuradas", como por ejemplo
la Cascada, la Font del Bou, la Font del Lleó y la
Font de la Gruta. Por otro lado, el Pont d'Escala y el Pont
dels Arcs también nacen a fin de poder atravesar
el Llobregat y unir las dos vertientes del río. Por
último, la Glorieta preside el jardín encaramada
en un pronunciado peñasco de roca a modo de mirador
sobre el jardín.
En los jardines se observan símbolos como los de
los cuatro evangelistas presididos por la figura del águila,
que, majestuosa, vigila el jardín desde el lado de
la Glorieta del Bou; el león, y el ángel,
que originalmente se encontraba dentro de la cascada y que
actualmente no se encuentra reproducido. Asimismo, encontramos
las serpientes que protegen la única entrada que
Gaudí proyectó para acceder al jardín,
las cariátides con la figura del hombre y de la mujer,
el rincón del pescador, el merendero con el mural
naturalístico y las cañas de bambú,
entre otros.
Ayuntamiento de la Pobla de Lillet
MANRESA
Manresa
Dirección
Oficina de Turismo de Manresa.
Via de Sant Ignasi, 40, bajos.
Visita y horarios
La Oficina de Turismo dispone de un servicio
de guías para recorrer la ruta
modernista cada primer sábado de
mes. La visita dura aproximadamente dos
horas y debe concertarse con antelación.
Existen reducciones para grupos. Si el
visitante prefiere recorrer la ruta modernista
por su cuenta, en la Oficina de Turismo
pueden proporcionarle un plano turístico
en el que encontrará detallado
todo el itinerario y una explicación
de cada uno de los edificios. Horarios
de la oficina: en invierno, de martes
a viernes de 9 a 14 h, sábados
de 10 a 14 y de 17 a 20 h y domingos de
10 a 14 h. En verano, de martes a viernes
de 9 a 14 y de 17 a 19 h, sábados
de 10 a 14 y de 17 a 20 h y domingos de
10 a 14 h.
Información
Tel.: 938 784 090
Fax: 938 784 156
turisme@ajmanresa.org
www.ajmanresa.org
Cómo llegar
En tren: RENFE y FGC.
En bus: Autocares Julià. Tel.:
934 026 937
(Barcelona-Manresa / Manresa-Barcelona).
Por carretera: por la C-58 hasta Terrassa
y C-16 o C-55 hasta Manresa.
Observaciones
Los horarios pueden sufrir variaciones,
por lo que se aconseja comprobarlos previamente.
Consúltese el descuento de la Ruta
en el sitio web www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902 076 621.
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Manresa
A lo largo del siglo XIX Manresa se convirtió, como
otras poblaciones situadas cerca de los ríos Llobregat
y Cardener, en una ciudad industrial. Aparecieron las primeras
fábricas textiles y, en consecuencia, las primeras
familias de empresarios. La ciudad se transforma, se derriban
las últimas murallas que rodeaban Manresa y se construyen
avenidas mucho más amplias. El paseo de Pere III,
urbanizado durante el siglo XIX, se convirtió en
el lugar de residencia preferido de la nueva burguesía.
Los industriales que habían hecho fortuna gracias
a las fábricas textiles se construyen casas de acuerdo
con la estética modernista. La mayoría de
estos edificios fueron proyectados por arquitectos locales
que seguían la tendencia que dominaba en Barcelona.
De entre los más importantes podemos destacar dos:
Ignasi Oms i Ponsa y Alexandre Soler i March. Ignasi Oms
es considerado como el representante más destacado
del Modernismo en Manresa. Fue colaborador de Domènech
i Montaner y ejerció durante muchos años de
arquitecto municipal de la ciudad. Manresa está llena
de edificios suyos e incluso hay una calle que lleva su
nombre porque concentra en el mismo espacio cuatro obras
suyas. Alexandre Soler se formó como Ignasi Oms en
Barcelona y tuvo también como maestro a Domènech
i Montaner. Una de las obras más destacadas que proyectó
fue la ampliación del Convento de Santa Clara.
Ruta Modernista
La ruta modernista se centra casi exclusivamente en la zona
de la plaza de Sant Domènec, el paseo de Pere III
y la calle Born.
La Farmacia Esteve, de 1926, y el Quiosco del Arpa, de
1917
Constituyen un claro ejemplo del Modernismo aplicado a
establecimientos y mobiliario urbano. Fueron diseñados
por el arquitecto Josep Firmat. Es interesante observar
las vidrieras de colores y las tallas de madera y hierro
forjado de la farmacia.
Sastreria Tuneu
Esta sastrería conserva todavía rótulos
de diseño modernista ideados por el pintor Francesc
Cuixart en 1906.
Casa Torrents o
Buresa
Edificio proyectado por Ignasi Oms en 1905 por encargo
de una de las familias más adineradas de la época:
los Torrents. El inmueble es una recreación de
una casa-palacio de estilo neogótico, tiene cuatro
plantas y una torre a cada lado. En medio de la fachada
sobresale un cuerpo central, con una tribuna en el primer
piso, coronado en la parte superior por cuatro pináculos
y una imagen del Sagrado Corazón, habitual en muchos
edificios modernistas. En algunos pisos aún se
conserva la lujosa decoración modernista.
Casal Regionalista
Proyectada por Alexandre Soler en 1918 y de estilo sobrio
y regular, esta edificación se aleja de los postulados
modernistas y se acerca al Noucentisme.
Casino
Situado en el punto más céntrico del paseo
de Pere III, es el principal edificio modernista de Manresa.
Es obra de Ignasi Oms y se construyó en 1906. Era
conocido como el casino dels senyors (el casino de los
señores) porque funcionaba como club social y local
de juego de las clases pudientes de la época. El
Casino cerró sus puertas durante la década
de los setenta y a partir de entonces el edificio entró
en un período de decadencia. Más tarde,
el Ayuntamiento lo compró y actualmente acoge la
biblioteca pública y un centro cultural. El Casino
es una obra de transición hacia el Modernismo.
La fachada sigue un tipo de estructura clásica
y al mismo tiempo contiene elementos modernistas como
el diseño de las ventanas y balcones y los motivos
ornamentales. Algunas de las salas interiores, en la actualidad
salas de lectura, conservan vidrieras de colores y una
ornamentación muy rica.
Casa Lluvià
Proyectada por Ignasi Oms en 1908 y considerada como la
obra más puramente modernista del arquitecto de
manresano, a diferencia del Casino, la Casa Lluvià
se aparta del clasicismo y el autor combina en ella un
cuerpo central con dos torres de diferentes proporciones
y alturas. La fachada conserva una ornamentación
típicamente modernista y en el interior del edificio
se conservan también algunos elementos típicos,
como columnas de piedra con relieves y pintura de tendencia
naif. Actualmente alberga la sede del Colegio de Arquitectos
del Bages y Berguedà.
Casa Torra
Proyectada por Ignasi Oms en 1910, destaca porque conserva
perfectamente los planteamientos de casa independiente
y al mismo tiempo se integra en el espacio urbano.
Casa Gabernet
Espanyol
Esta obra de Ignasi Oms proyectada en 1898 constituye
un ejemplo del Modernismo historicista que combina elementos
góticos y románicos.
Casa Padró
Fue diseñada en 1918 por Bernat Pejoan y está
situada en un chaflán del paseo de Pere III. En
su interior acoge actualmente establecimientos comerciales.
Casa Padró
Domènech
Esta obra de Ignasi Oms fue proyectada en 1903.
Col·legi
Asil dels Infants
Obra de Ignasi Oms, fue construido entre los años
1901 y 1911 y se engloba dentro del Modernismo historicista.
Casa Armengou
Obra de Ignasi Oms proyectada en 1889. Es una mezcla entre
estilo ecléctico y modernista.
Instituto Lluís
de Peguera
Esta edificación de Alexandre Soler se considera
de estilo modernista en transición hacia el Noucentisme.
Las obras se iniciaron en 1907, pero no finalizaron hasta
1927.
Convento de Santa
Clara
Construcción de origen medieval y que todavía
conserva un portal románico. En 1904 el arquitecto
Alexandre Soler proyectó una ampliación
del edificio inspirándose en el gótico.
Oficina de Turisme de Manresa. Ajuntament de Manresa
REUS
Reus, escenario modernista
Reus, la ciudad de Gaudí, situada a 100 km de
Barcelona y a 8 km del litoral de la Costa Dorada, es
en la actualidad un importante centro de atracción
comercial y cultural del sur de Cataluña.
Fue en el siglo XVIII cuando la ciudad experimentó
un importante crecimiento demográfico y se
convirtió en la segunda ciudad en importancia
de Cataluña, gracias al comercio del aguardiente,
del que la ciudad era punto de referencia internacional,
como recoge la célebre frase "Reus, París
y Londres". Poco después, a caballo entre
los siglos XIX y XX, se erigieron en la ciudad los
grandes edificios modernistas que aún se pueden
admirar y que hacen de Reus un verdadero escenario
modernista.
Reus
Dirección
Oficina de Turismo.
Sant Joan, 34.
Visita y horarios
El Patronato Municipal de Turismo
y Comercio de Reus organiza visitas
comentadas al patrimonio de la ciudad
y abre especialmente para los visitantes
algunos espacios habitualmente cerrados
al público. Un mismo ticket
incluye dos visitas guiadas diferentes
y permite la entrada gratuita al Museo
Salvador Vilaseca, a la exposición
“Gaudí & Reus”
y al Museo de Arte y Historia de Reus.
La visita es un paseo a pie por
el centro de la ciudad para conocer
las fachadas modernistas más
destacadas e incluye el acceso al
interior de la Casa Gasull, al jardín
de la Casa Rull y a la tienda de
la Casa Navàs, obras de Lluís
Domènech i Montaner. Por
otro lado, el mismo ticket permite
el traslado en autobús y
la visita guiada al interior del
pabellón número 6
del Instituto Pere Mata, realizado
también por el mismo arquitecto,
que por su riqueza ornamental, es
el de más valor artístico
de todo el conjunto. La entrada
al interior de la Casa Navàs,
siempre según la disponibilidad
de los propietarios, es opcional
y no está incluida en el
precio de la ruta.
Del mes de octubre al mes de junio
las visitas individuales se llevan
a cabo los sábados no festivos
a las 11 h, y hay que efectuar las
reservas con antelación.
Durante los meses de julio, agosto
y septiembre se realizan visitas
diarias en catalán, castellano,
inglés y francés por
la mañana y por la tarde,
a excepción de los domingos
y días festivos (15 de agosto
y 25 de septiembre), en que no se
realizan visitas. Para grupos, se
pueden organizar visitas todos los
días del año, siempre
y cuando sean concertadas con antelación.
Información
Tel.: 977 778 149
infoturisme@reus.net
www.reus.net/turisme
Cómo
llegar
En tren: regionales RENFE desde
las estaciones de Sant Andreu Comtal,Clot-Aragó,
Passeig de Gràcia y Sants
(dirección Reus).
En bus: La Hispano Igualadina. Tel.:
938 044 451.
Salida Ronda Universitat / Balmes.
Por carretera: N-340 y autopista
AP-7, salida 34.
Observaciones
Los horarios pueden sufrir variaciones,
por lo que se aconseja comprobarlos
previamente. Consúltese el
descuento de la Ruta en el sitio
web www.rutadelmodernisme.com o
llamando al tel. 902 076 621.
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El universal arquitecto Antoni Gaudí i Cornet
nació en Reus el 25 de junio de 1852. Fue en
esta ciudad donde el futuro arquitecto viviría
su infancia y adolescencia, haría amigos y
realizaría sus primeros estudios antes de ir
a Barcelona. De su ciudad eran también algunos
de sus más estrechos colaboradores, como los
arquitectos Joan Rubió i Bellvé, Domènec
Sugranyes y Francesc Berenguer, y algunos de sus futuros
clientes.
Actualmente, Reus aún conserva la memoria
de aquellos lugares que el joven frecuentó
durante los años en que vivió allí:
su casa natal, la iglesia en la que fue bautizado,
el colegio en el que estudió, el escenario
de encuentros con sus amigos y colaboradores... En
definitiva, las calles, plazas, rincones y paisajes
de una ciudad que condicionó la formación
de su gran genio creador.
Sugerimos también la visita a la exposición
"Gaudí & Reus", en el Museo Salvador
Vilaseca, en la que se da un repaso a los orígenes
de Gaudí y su familia, y se acerca a los visitantes
a algunos de los aspectos más significativos
de su personalidad y manera de entender el mundo y
la arquitectura.
Pero fue la llegada de Lluís Domènech
i Montaner, el otro gran arquitecto de la época,
lo que marcó el inicio de la brillante etapa
modernista que vivió Reus, cuando éste
se encargó del proyecto de construcción
del conjunto del Instituto Psiquiátrico Pere
Mata, que se inició en 1898. Después
vendrían otros encargos, y fue en Reus donde
Lluís Domènech i Montaner construyó
un mayor número de edificios, después
de Barcelona. Entre estas obras, hay que destacar:
El Instituto
Pere Mata (1898)
Se trata de un proyecto innovador en la construcción,
donde se da una interesante combinación de
materiales, con el ladrillo, la piedra, el hierro
forjado, la cerámica y las vidrieras como protagonistas,
y de planteamiento asistencial, donde el arquitecto
utiliza el sistema de pabellones independientes, solución
que vuelve a emplear años más tarde
en el Hospital de Sant Pau de Barcelona. El pabellón
número 6, por su riqueza ornamental, es el
de mayor valor artístico de todo el conjunto,
ya que conserva el espectacular repertorio decorativo
del Modernismo. El Instituto Pere Mata está
considerado una de las joyas del Modernismo catalán
(interior visitable).
Casa Navàs
(1901-1907)
Junto con el Instituto Pere Mata, es la mejor muestra
de la arquitectura de la ciudad y fue encargada por
el comerciante reusense Joaquim Navàs. Los
diferentes elementos arquitectónicos y decorativos
de la bella fachada se inspiran en el gótico
y el plateresco, pese a que ésta se vio afectada
por los estragos de una bomba caída durante
la Guerra Civil, y el interior destaca por su magnífica
decoración. La tienda de la casa, en la planta
baja, es de gran interés, ya que también
se conserva prácticamente intacta desde su
construcción (interior visitable).
Casa Rull
(1900)
La casa fue proyectada para el notario Pere Rull,
y en la fachada se pueden reconocer diferentes símbolos
relacionados con la actividad del propietario. Es
interesante la vista del ángulo que forman
las dos fachadas principales y el elegante balcón
con elementos florales del primer piso (jardín
visitable).
Casa Gasull
(1911)
Fue construida para Fèlix Gasull, propietario
de una empresa de exportación de aceites y
albergaba los almacenes de la empresa y la vivienda.
En este edificio ya se fusionan elementos modernistas
y noucentistes.
El estilo arquitectónico de Domènech
i Montaner influenció, sin duda, en los edificios
modernistas que se erigieron en la ciudad. Este efecto
es especialmente evidente en las construcciones del
reusense Pere Caselles, arquitecto municipal que había
colaborado con Domènech en las obras del Instituto
Pere Mata y que realiza un gran número de edificios
públicos y privados, entre los que hay que
mencionar las Escuelas Prat de la Riba, (1911), la
Casa Grau (1910), la Casa Sagarra (1908), la Casa
Munné (1904), la Casa Laguna (1904), la Casa
Tomàs Jordi (1909) y la Casa Punyed (1900),
así como algunos edificios industriales, como
el Matadero (empezado por Francesc Borràs en
1889), y la Estación Enológica (1906).
Entre los otros arquitectos que trabajan en Reus en
esta época destaca la obra de Joan Rubió
i Bellvé, influenciado por el estilo de Gaudí
(Chalé Serra, 1911; Dispensario Antituberculoso,
1926, y Casa Serra, 1924) y Pere Domènech i
Roura, hijo de Domènech i Montaner (Casa Marco,
1926).
Patronat Municipal de Turisme i Comerç
de Reus
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RUTA
PUIG I CADAFALCH. MATARÓ-ARGENTONA.
Ruta Puig i
Cadafalch
El Modernismo representó un hecho social y
cultural de gran magnitud con una abrumadora presencia
artística que se extendió por toda Cataluña,
paralelamente al resto de Europa y América,
entre el último tercio del siglo XIX y el primer
cuarto del siglo XX. En el ámbito catalán
no sólo tuvo presencia en las grandes ciudades,
sino también en otras poblaciones como Mataró,
Argentona, Canet de Mar, etc., que, a la vista de
sus características históricas y sociales,
se constituirían en espacios idóneos
para estas manifestaciones.
Ruta
Puig i Cadafalch
Dirección
Venta:
Museu de Mataró.
Carreró, 17-19.
08301 Mataró
Lunes, miércoles y viernes
de 10 a 13 h.
Visita y
horarios
La Ruta Puig i Cadafalch en Mataró
y Argentona comprende la visita
guiada a diversos edificios modernistas
que el ilustre arquitecto realizó
en su ciudad natal y en la población
en la que veraneaba. En Mataró
se visitan el Ayuntamiento, destacado
por el artesonado modernista del
Salón de Sesiones, su casa
natal, el mercado El Rengle, la
tienda La Confianza, la Casa Parera,
el edificio de La Beneficència
y la Casa Coll i Regàs (actual
Fundació Caixa Laietana).
De este último edificio,
que es la obra modernista más
emblemática de Josep Puig
i Cadafalch en Mataró, se
visitan las salas nobles.
A continuación, un autocar
traslada a los visitantes hasta
Argentona, donde se visita la
casa de veraneo de la familia
del arquitecto y político,
la capilla del Sagrario (iglesia
parroquial de Sant Julià),
el exterior de la casa solariega
de Can Calopa y la magnífica
finca de Can Garí, uno
de los exponentes de la arquitectura
modernista de Josep Puig i Cadafalch.
Los recorridos urbanos de la
ruta se realizan a pie y los desplazamientos
de una población a la otra
se efectúan en minibús.
La capacidad máxima para
la ruta es de treinta personas
y el mínimo es de veinte.
La ruta se recorre el primer
y tercer fin de semana de cada
mes (consultar fechas). Horarios
de la ruta: inicio a las 10 h
y finalización a las 13.30
h. Idiomas: visita guiada en catalán,
castellano, inglés, francés
y alemán (a concertar).
Información
Para información y reservas
de público en general,
escuelas y colectivos:
Actium Patrimoni Cultural, SL.
Tel.: 639 566 887 (lunes, miércoles
y viernes de 10 a 13 h).
info@actiumweb.com
Cómo
llegar
En tren: RENFE: estaciones de
Sants, Plaça de Catalunya,
Arc de Triomf y Clot-Aragó
(Cercanías dirección
Blanes o Mataró). En bus:
Bus-Casas: líneas C-1 y
C-2 por autopista. Paradas: Plaza
Tetuan y Ronda Universitat. Tel.:
937 981 100. Por carretera: C-32
(dirección norte), salida
11 (a 30 minutos de Barcelona).
Observaciones
Los horarios pueden sufrir variaciones,
por lo que se aconseja comprobarlos
previamente. Consúltese
el descuento de la Ruta en el
sitio web www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902 076 621.
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La arquitectura fue la forma más representativa
de estos cambios de estilo y maneras de vivir, ya
que constituía, a la vez, un conjunto de "modernidades"
muy visibles, tanto de carácter estructural
como en las artes aplicadas.
El Maresme supo incorporarse con un gran dinamismo
a un amplio abanico de sectores productivos, principalmente
el textil, el de los derivados del vidrio, el del
licor o el del cultivo de la viña, a la vez
que se convertía en lugar de veraneo y de
termalismo de la burguesía catalana (termas
de Caldes d'Estrac o fuentes de aguas medicinales
en Argentona), así como de navegantes y comerciantes
que volvían de las Américas con intención
de establecerse definitivamente en su lugar de origen.
Algunos de los protagonistas de los proyectos arquitectónicos
del Modernismo habían nacido en la comarca,
como Josep Puig i Cadafalch, Eduard Ferrés
i Puig, Emili Cabanyes, Ignasi Mas i Morell, y otros
eran hijos adoptivos de la misma como Lluís
Domènech i Montaner o Antoni M. Gallissà.
De sus obras se desprende todo un rico manifiesto
de tipologías arquitectónicas en proyectos
realizados por encargo de particulares, desde la
casa-chalé de veraneo hasta edificios industriales
(fábricas, bodegas) y tiendas, o fruto de
encargos públicos, como ayuntamientos, mercados,
escuelas, matadero, casas de caridad e iglesias.
Josep Puig i Cadafalch y Lluís Domènech
i Montaner fueron dos de los principales exponentes
del Modernismo en Cataluña, y responsables
de que el Maresme cuente con uno de los patrimonios
arquitectónicos más notables de este
movimiento. Durante el año 2001, con actividades
diversas que abarcaron diferentes ámbitos
de la programación cultural, las ciudades
de Mataró y Argentona, junto con Barcelona,
conmemoraron el año dedicado a Josep Puig
i Cadafalch con el objetivo de difundir su personalidad
y su destacada obra.
Mataró
Salón de Sesiones del Ayuntamiento (1893),
Riera, 48. En 1893, Puig i Cadafalch, entonces arquitecto
municipal de Mataró, realizó el proyecto
de reforma del Salón de Sesiones. En él
destaca la decoración del artesonado del
techo formado por vigas cruzadas decoradas con escudos
y símbolos emblemáticos.
Casa natal de Puig
i Cadafalch, Carreró, 39. Casa de
cós (vivienda rural unifamiliar adosada)
del siglo XVIII en cuya fachada una placa conmemorativa
de 1967 recuerda la figura del ilustre arquitecto
hijo de esta población. En el año
2001, con motivo del Año Puig i Cadafalch,
se restauró su fachada.
El Rengle
(1891-1893), plaza Gran, s/n. El proyecto de construcción
del edificio fue del entonces arquitecto municipal
Emili Cabanyes. Puig i Cadafalch llevó a
cabo la reforma de la cubierta semicircular decorada
con revestimientos cerámicos, ladrillo visto
y detalles ornamentales de hierro forjado.
Tienda La Confianza (1894-1896), calle Sant Cristòfor,
10. Este establecimiento, inaugurado en 1896 por
encargo de Francesc Palomer, estaba dedicado a la
venta de pasta de sopa y aceite. En él destaca
la decoración de la tienda en paredes y techo
con motivos vegetales y cenefas decorativas, de
los expositores con pináculos de estilo neogótico
y del cartel exterior de hierro forjado con letras
modernistas.
Casa Parera
(1894), calle Nou, 20. Se trata de un edificio reformado
para Miquel Parera i Partagàs. Es una antigua
casa de cós de dos pisos con esgrafiados
florales y vegetales, ladrillo visto, hierro forjado
y elementos escultóricos medievalizantes
(ménsulas, escudos y gárgolas).
La Beneficència
(1894), calle Sant Josep, 9. La casa de beneficencia
estaba situada en el antiguo convento de carmelitas
de Sant Josep, ocupado entonces por las concepcionistas.
Puig rompió la austeridad de las fachadas
mediante ventanales con columnas en forma de corola
con capiteles de inspiración medieval, elementos
escultóricos de estilo neogótico y
los escudos de Mataró y Cataluña.
Casa Coll i Regàs
(1896-1898), calle Argentona, 55-57. Esta casa fue
construida por encargo del empresario de Mataró
Joaquim Coll i Regàs. En la actualidad es
la sede de la Fundació Caixa Laietana y es
el edificio más emblemático del Modernismo
de esta población. El arquitecto evocó
con él todo un programa iconográfico
y decorativo con la intención de elogiar
la figura del su cliente, prestigioso industrial
textil.
Argentona
Casa de veraneo de Puig i Cadafalch (1897-1905),
plaza de Vendre, s/n. Se trata de la casa donde
el arquitecto veraneaba desde pequeño y que
más tarde se convertiría en su refugio
tras su retorno del exilio. Puig abrió las
paredes medianeras para comunicar las tres antiguas
viviendas y convertirlas en una. Destacar los elementos
modernistas como las almenas, las esculturas y el
trencadís de las chimeneas.
Capilla del Sagrario
(1896-1897), plaza de la Església, 1. La
nueva capilla ampliada es de estilo neogótico.
Tiene acceso en una puerta lateral desde la iglesia
de Sant Julià. La nave de la capilla es de
planta rectangular con el ábside de planta
semihexagonal y está cubierta con una bóveda
de arcos apuntados.
Can Calopa
(1898), calle Riudemeia, 8. Esta casona del siglo
XVII es una casa solariega de cuatro cuerpos y con
cubierta a cuatro aguas. Según Lluís
Bonet i Garí, Puig i Cadafalch habría
proyectado las reformas que han dado un aspecto
ecléctico al edificio.
Casa Garí (1898), Camí de Sant Miquel
del Cros, 9. Can Garí era una antigua masía
catalana transformada en un palacio nobiliario de
inspiraciones nórdicas en tan sólo
nueve meses como residencia de veraneo. La transformación
arquitectónica de la mano de Puig i Cadafalch
fue un encargo de Josep
Garí i Cañas. Can Garí
se convierte en un verdadero palacio con lujo y
comodidades (teatro, jardines, lago...) al que se
une la imagen de sólida masía fortificada
(dos garitas orientadas al sur y una torre adosada
con un reloj solar esgrafiado en la pared).
Torre de Aguas
del Cros (1900), avenida Molí de les
Mateves, s/n. Se trata de la torre elevadora de
aguas, de construcción circular en forma
de chimenea hecha de ladrillos de barro cocido y
tejado decorado con trencadís de cerámica,
que suministraba agua a la finca de Can Garí.
El autocar traslada a los visitantes nuevamente
a Mataró. La ruta finaliza en la plaza de
las Tereses.
Ayuntamiento d’Argentona
Ayuntamiento de Mataró
Actium Patrimoni Cultural, SL
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RUTA
RASPALL, VALLÈS ORIENTAL
Una propuesta para descubrir la arquitectura destinada
al veraneo del Vallès Oriental y conocer
la obra del arquitecto Manuel Joaquim Raspall (1877-1954),
que trabajó en la Ametlla, Cardedeu, la Garriga
y Granollers.
El Modernismo
de veraneo en el Vallès Oriental: Ruta Raspall
La comarca del Vallès Oriental, a finales
del siglo XIX, era aún una comarca con una
fuerte base agrícola y un tímido crecimiento
industrial, muy centrado en la capital, Granollers.
Con todo, la proximidad con Barcelona y las mejoras
en las vías de comunicación -las carreteras
comarcales y las dos líneas de ferrocarril
que enlazaban Barcelona con Francia- fueron hechos
esenciales para iniciar un proceso de desarrollo
y transformación; y a la vez fueron causa
y consecuencia de un fenómeno que caracterizó
a las poblaciones de esta comarca hasta bien entrado
el siglo XX: el veraneo.
Ruta
Raspall
Dirección
Museo-Archivo Tomàs Balvey.
Daurella, 1, 08440 Cardedeu
Visita y horarios
Se ofrecen diversas modalidades
de ruta.
Consultar precios y descuentos
en cada temporada.
Posibilidad de elegir el idioma
en el que realizar las rutas:
catalán, castellano, inglés,
francés o alemán
y con intérprete de lenguaje
de signos.
Las rutas se realizarán
con un mínimo de veinte
participantes.
Propuesta de un día,
con visita a la Ametlla, la
Garriga y Cardedeu.
Calendario: último domingo
de mes, de marzo a octubre.
Horario: de 9.30 a 18 horas.
Incluye: servicio de guía,
entrada en las casas y transporte.
Propuesta de medio día,
con visita a la Ametlla y la
Garriga o Cardedeu y Granollers,
para grupos concertados.
Calendario: todo el año.
Horario: de 10 a 14 horas.
Incluye: servicio de guía
y entrada en las casas (desayuno,
comida y transporte opcionales).
Posibilidad de concertar diferentes
modalidades con diversos precios
y servicios opcionales.
Calendario: todo el año.
Información
i reservas
Tel.: 938 713 070 / 639 566
887 (Pilar Vera).
Fax: 938 711 477.
m.cardedeu@diba.es
www.turismevalles.net
Hay que efectuar reserva previa.
Cómo
llegar
En tren: RENFE: línea
2, estación Cardedeu.
En bus: Sagalés. Tel.:
938 707 860.
Por carretera: C-58 y AP-7,
salida Cardedeu.
Observaciones
Los horarios pueden sufrir variaciones,
por lo que se aconseja comprobarlos
previamente. Consúltese
el descuento de la Ruta en el
sitio web www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902 076 621.
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El veraneo, desde mediados del siglo XIX, se convirtió
en una nueva forma de ocio para las clases más
pudientes de la ciudad, especialmente de Barcelona.
Primero, disfrazado de estancias terapéuticas
y ya entrado el siglo XX, sencillamente como una
búsqueda de lugares cercanos y no coincidentes
con la residencia habitual en los que hacer vida
social y disfrutar de unas largas temporadas de
vacaciones. Las pequeñas poblaciones del
Vallès como la Ametlla, la Garriga y Cardedeu,
que conservaban su carácter rural y agrario,
se convirtieron, poco a poco, en lugares atractivos
en los que pasar el verano, elegidos por su proximidad
con respecto a Barcelona, por su interés
paisajístico y, sobre todo, terapéutico.
Médicos, abogados, industriales, financieros,
políticos, indianos e incluso artistas,
principalmente de Barcelona, formaban una emergente
clase social, poco compacta pero con hábitos
y formas de vida propias que los definían
como clase. Uno de estos hábitos era ir
a veranear a los mismos lugares, en los que pasaban
a constituir la colonia de veraneantes. La colonia
era un grupo diferenciado en la vida de los municipios:
vestían principalmente de blanco -con sombrillas,
sombreros, abanicos y gafas de sol-, se reunían
en el casino, centro y punto de encuentro de la
colonia a la vez que espacio imprescindible en
todo centro de veraneo, y organizaban una serie
de actividades: desde bailes y fiestas hasta sesiones
teatrales, veladas literarias, conciertos, gincanas,
excursiones y todo tipo de actos públicos
y privados, algunos de ellos muy sonados, como
las dos representaciones del Teatre de la Natura
en el bosque de Can Terres de la Garriga, en 1911
y 1914 -con el estreno de la obra La viola d'or,
de Apel·les Mestres con música de
Enric Morera- o la representación de la
zarzuela Maruja, de Amadeu Vives, en 1915, en
el bosque de Vilalba, en Cardedeu.
El fenómeno del veraneo, para poblaciones
como la Ametlla, la Garriga y Cardedeu, conllevó
además un importante despertar económico,
puesto que favoreció el comercio, las relaciones
directas con Barcelona, el desarrollo de servicios
como fondas y balnearios y, sobre todo, supuso
un impulso para la nueva construcción y
el crecimiento urbanístico. La colonia
de veraneantes necesitaba nuevas residencias en
las que hospedarse, bien de propiedad o bien de
alquiler, y era necesario que éstas incorporasen
las últimas tendencias arquitectónicas
del momento: el Modernismo.
En la Ametlla, Cardedeu o la Garriga se construyeron
magníficos chalés de estilo modernista
con frondosos jardines que hoy son el testimonio
de una época. En estas poblaciones encontramos
obras, chalés y casas para el veraneo,
de arquitectos de renombre en la época
como Eduard M. Balcells, Puig i Cadafalch, Jeroni
Martorell, Emili Sala i Cortés y, sobre
todo, del arquitecto Manuel Joaquim Raspall, con
vínculos familiares en la Garriga.
M. J. Raspall i Mayol (1877-1954) ha sido considerado
arquitecto de la llamada segunda generación
modernista, discípulo de Domènech
i Montaner y de Puig i Cadafalch. La mayor parte
de su obra, de marcada originalidad, se encuentra
en las poblaciones del Vallès de las que,
además, fue arquitecto municipal -de Cardedeu
(1904), de la Ametlla del Vallès (1906),
de la Garriga (1906), de Granollers (1907), de
Caldes de Montbui (1909) y más tarde de
Montmeló (1924). En estos municipios construyó
singulares casas y chalés de estilo modernista
y desarrolló una interesante obra pública,
con planeamientos urbanísticos, diseños
de mobiliario urbano o incluso, y como obra destacada,
la ejecución del Cementerio Municipal de
Cardedeu.
Un recorrido por estas poblaciones permite conocer
la arquitectura modernista del arquitecto Raspall,
evocar los tiempos del veraneo y a la vez descubrir
unos municipios que se transformaron y ganaron
carácter a principios del siglo XX. Nuestra
propuesta, bajo el nombre de "Modernismo
de veraneo en el Vallès Oriental: Ruta
Raspall", permite, a lo largo de un día
completo, pasear por la Ametlla, la Garriga y
Cardedeu descubriendo rincones, singularidades
y, sobre todo, arquitectura modernista pensada
para vivir y disfrutar de los veranos en el Vallès
Oriental.
La ruta guiada tiene como punto de partida Cardedeu,
a las nueve y media de la mañana, desde
donde se inicia un breve recorrido en autocar
hasta la Ametlla del Vallès, una pequeña
villa de orígenes medievales que se convirtió
en centro de veraneo a principios del siglo XX.
De la Ametlla destaca la visita a la Casa Millet,
una antigua masía del siglo XIV transformada
por el arquitecto Raspall, en 1908, en la residencia
de veraneo de Joan Millet, industrial algodonero
y hermano de Lluís Millet, director y cofundador
del Orfeó Català. El jardín,
la fachada y la interesante chimenea del comedor
son testimonios de la etapa más modernista
del arquitecto.
Después de un paseo guiado y de un pequeño
descanso, la ruta continúa hacia la Garriga,
villa termal desde época romana y municipio
en el que se concentra la mayor parte de la obra
arquitectónica modernista de la comarca.
Una selección de más de veinte casas
y chalés permite adentrarse en la atmósfera
del tiempo de veraneo de esa época y, entre
otros, disfrutar del jardín de la Casa
Barbey (1910), un edificio promovido por el industrial
textil Juli Barbey, que hoy es uno de los más
destacados del movimiento modernista fuera del
área de Barcelona. La Casa Barbey, junto
con las construcciones vecinas: el Chalé
Iris (1911), la Bombonera (1910) y la Casa Barraquer
(1912-13), forman la llamada Manzana Raspall:
un conjunto único en Cataluña, catalogado
hoy como Bien Cultural de Interés Nacional.
De la Garriga se vuelve a Cardedeu, con una parada
en el cementerio municipal, uno de los conjuntos
de arquitectura funeraria más interesantes
y singulares del país. Y después
de una comida opcional, la ruta continúa
por el centro de Cardedeu, con visitas a la Alquería
Cloelia (1904), primera obra privada del arquitecto
Raspall, a los Jardines de la Casa Viader (1917-1922),
encargo de Marc Viader, padre del inventor del Cacaolat,
y una visita exclusiva al vestíbulo y biblioteca
de la Casa Golferichs-Rovellat (1908), con un
destacado conjunto de vidrieras con vitrales emplomados
de dibujos plenamente modernistas.
La ruta está abierta a todo tipo de público,
tanto para visitas en grupo como individuales,
y se dispone de propuestas didácticas para
grupos escolares.
Modernismo de Veraneo en el Vallès Oriental
Ayuntamiento de la Ametlla
Ayuntamiento de Cardedeu
Ayuntamiento de la Garriga
Ayuntamiento de Granollers
Consorcio de Turismo del Vallès Oriental
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SITGES
Sitges, junto con el resto de la comarca, vivió
durante el siglo XIX una época floreciente,
llena de cambios sociales, económicos,
tecnológicos y culturales. La llegada del
ferrocarril, la exportación marítima
del vino, la aventura americana, la expansión
urbanística y el despliegue de estilos
arquitectónicos han dejado una fuerte huella
en esta villa de la costa catalana.
Sitges se convierte entre 1892 y 1899 en un
lugar de encuentro para los artistas modernistas
después de la llegada de Santiago Rusiñol,
en 1891, quien -atraído por las posibilidades
pictóricas de la población, por
sus habitantes y por la comunidad ya existente
de pintores de la escuela luminista- se instaló
a vivir en el Cau Ferrat.
Rusiñol, acogido por estos pintores,
organizó las cinco Fiestas Modernistas
que congregaron en Sitges a los literatos, músicos,
críticos, escultores y pintores más
importantes de Cataluña y que hicieron
que este pueblo marinero se convirtiera, como
se lo llevó a definir, en "la Meca
del Modernismo". En verano de 1892 tuvo
lugar en el Ayuntamiento de la villa la Primera
Exposición de Bellas Artes, conocida
posteriormente como la Primera Fiesta Modernista.
En esta exposición se presentaron obras
de los artistas de Sitges, de Ramon Casas, de
Eliseu Meifrén y del propio Santiago
Rusiñol, artistas bastante significativos
del movimiento modernista.
Sitges
Visita y horarios
La visita se puede realizar
el primer domingo de cada mes
(mínimo 15 personas).
Con el precio se incluye la
entrada al Museo, los demás
días no está incluida.
Grupos (no hay un número
mínimo de personas),
previa reserva: todos los días
de la semana con opción
de elección de idiomas,
catalán, castellano,
inglés o francés.
La entrada al Museo no está
incluida.
Información
y reservas:
Reservas llamando al teléfono
619 793 199 o escribiendo
a la dirección electrónica
agis_sitges@hotmail.com
Información
turística:
Patronato Municipal de Turismo
de Sitges.
Información y reservas
de hoteles.
Oficina Oasis. Sínia
Morera, 1. 08870 Sitges
Tel.: 938 944 251/ 938 945
004. Fax: 938 944 305.
info@sitgestur.com
www.sitgestur.com
Horario: de lunes a viernes,
de 9 a 14 y de 16 a 18.30
h.
Del 1 de julio al 30 de septiembre,
de lunes a domingo de 9 a
21 h.
Oficina Maricel. Fonollar,
s/n.
Tel. y fax: 938 110 611.
Horario: de miércoles
a viernes, de 10.30 a 13.45
h.
Sábado, de 11 a 14
y de 16 a 19 h. Domingo, de
11 a 14 h.
Del 1 de julio al 30 de septiembre:
de lunes a domingo,
de 10 a 13 y de 17 a 21 h.
Cómo
llegar
En tren: desde la estación
de Passeig de Gràcia
o Sants, línea C-2
(St. Vicenç/Vilanova-Maçanet)
dirección St. Vicenç/Vilanova.
Un tren cada 15 minutos aproximadamente.
En bus: desde Ronda Universitat,
33. Cada hora. Cia. Mon Bus.
Tel.: 938 937 060. Por carretera:
autopista de peaje C-32 (túneles
del Garraf).C-31 autovía
de Castelldefels y carretera
de las costas del Garraf.
Observaciones
Los horarios pueden sufrir
variaciones, por lo que se
aconseja comprobarlos previamente.
Consúltese el descuento
de la Ruta en el sitio web
www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902 076
621.
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Con el afán de los modernistas por abrirse
a Europa y a sus movimientos culturales, Rusiñol
y su grupo de la revista L'Avenç organizaron
la Segunda Fiesta Modernista. Tomando como referente
el núcleo belga y con la estrecha colaboración
de Enric Morera, formado artísticamente
en Bruselas, se puso en escena, en el teatro
del Casino Prado, la obra del joven autor teatral
belga Maeterlinck La intrusa. La música
fue la protagonista de esta fiesta y también
se contó con un concierto de César
Frank y del propio Enric Morera.
La Tercera Fiesta Modernista, impelida por
la confianza en el triunfo de los ideales modernistas,
tuvo lugar en noviembre de 1894 y tuvo un cariz
muy distinto del de las otras dos. Los actos
fueron la entrada de los grecos en procesión
en Sitges y la inauguración oficial de
la casa-taller de Rusiñol, el Cau Ferrat.
La procesión, organizada por Rusiñol,
era una demostración de la emoción
que sentía Rusiñol y sus amigos
ante las obras de Domenico Theotocópuli,
El Greco, y que había que manifestar
de una manera popular. Rusiñol compró
dos cuadros de este pintor a Pau Bosch en París
y actualmente se encuentran en el Museo Cau
Ferrat. Una vez inaugurado el Cau, se organizó
una comida en un lugar cercano, sobre las rocas,
en la Torreta, y seguidamente, y después
de un discurso de Rusiñol, se inició
un certamen literario en el que, entre otros,
el poeta Joan Maragall declamó sus estrofas
decadentistas que posteriormente fueron consideradas
como el comienzo de un nuevo género de
poesía.
La música fue la protagonista de la
Cuarta Fiesta Modernista que tuvo lugar el 14
de febrero de 1897 y el escenario volvió
a ser el Casino Prado. En la entrada se podía
contemplar el retrato de Enric Morera pintado
por Santiago Rusiñol. Los actos se
iniciaron con un poema sinfónico de Mercè
Vidal y las Danses canadenques de Paul Gibson
y después Rusiñol dio un discurso
apologético en favor de la música
modernista. El acontecimiento acabó con
el estreno de la ópera La fada, con letra
de Jaume Massó i Torrents y música
de Enric Morera. Éste fue el acto más
importante de la Cuarta Fiesta Modernista.
En agosto de 1899 se celebró la Quinta
Fiesta Modernista, en la que se pusieron en
escena dos obras de Ignasi Iglesias, Lladres
y La reina del cor, y una de Santiago Rusiñol,
L'alegria que passa. El pianista Joaquim Nin
interpretó obras de Scarlatti, Grieg,
Alió, Gay y Morera.
Sitges
en tiempos del Modernismo o Ruta Modernista
La Ruta Modernista permite descubrir la huella
que el Modernismo dejó en Sitges gracias
a las iniciativas de Santiago Rusiñol
i Prats (Barcelona 1861 - Aranjuez 1931) -uno
de los máximos representantes del Modernismo
catalán- y a las fortunas de los llamados
americanos -hijos de la villa de Sitges que
volvieron enriquecidos de las colonias españolas
y embellecieron las calles de la población
con sus casas de estética modernista.
La ruta se inicia en la estación de
tren, símbolo de la nueva era y de la
modernidad del país. Sigue por las calles
del centro de la villa -calle Illa de Cuba y
calle Francesc Gumà, donde podemos descubrir
la arquitectura modernista de algunos de los
más destacados arquitectos de la época,
como Gaietà Buïgas, y donde podemos
disfrutar del decorativismo de algunas de las
fachadas (trabajos de hierro forjado, cerámica,
esgrafiados, vidrieras...). Algunos ejemplos
son la Casa Bonaventura Blay (1901), la Casa
Manuel Planas (1908) o la Casa Pere Carreras
(1906). Siempre que sea posible, se puede admirar
el interior del Teatro Prado, edificio modernista
en el que se celebraron dos de las fiestas modernistas
que organizó Rusiñol en Sitges
y punto de encuentro de muchos de los seguidores
de este movimiento.
La ruta continúa con la visita de un
patio azul, el único que se conserva
de los típicos patios propios de Sitges,
que sirvió de fuente de inspiración
para Rusiñol, quien no sólo le
dedicó algunos cuadros, sino también
una obra de teatro titulada El pati blau. Seguimos
por el Cap de la Vila para admirar otra de las
casas modernistas, ésta propiedad del
americano Bartomeu Carbonell i Mussons. Y llegamos
a la plaza del Ajuntament donde destaca el edificio
que alberga al consistorio, de estética
neogótica -muy utilizada por los modernistas-,
y el mercado, primer edificio modernista de
la población.
La visita finaliza en el Museo Cau Ferrat,
que fue la casa-estudio del artista y coleccionista
Santiago Rusiñol. En su interior encontramos
una gran obra pictórica: obras de El
Greco, Ramon Casas, Ignacio Zuloaga, Picasso,
Rusiñol, entre muchos otros, así
como una importante colección de hierro
forjado, cerámica y vidrio.
Patronato Municipal de Turismo de Sitges
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TERRASSA
Terrassa, industrial i modernista
Los orígenes de la transformación
industrial en Terrassa se remontan al primer
tercio del siglo XIX y están relacionados
principalmente con la expansión de
la industria textil lanera. Las mejoras técnicas
se inician con la introducción de la
máquina de hilar (1832) y la máquina
de vapor (1833), pero no mucho más
tarde, a partir de 1845, se empezaron a implantar
los telares Jacquard, pieza esencial en la
expansión del sector textil. Este proceso
se vio favorecido por la mejora de las comunicaciones
y por la construcción de la carretera
de Barcelona en 1845, pero de forma excepcional
por la llegada del ferrocarril del norte en
1856, que comunicaba Terrassa con Barcelona,
Manresa y Zaragoza. Esta nueva vía
de comunicación permitió una
fluidez de llegada de materias primas, como
son el carbón y la lana, y también
la salida de productos textiles elaborados
hacia los mercados catalanes y españoles.
El urbanismo, la demografía y la
sociedad también experimentaron grandes
transformaciones. La villa de Terrassa se
expandió más allá de
la estructura medieval en dirección
a la Estació del Nord y, lo que es
más importante, rompió a principios
del siglo XX los límites naturales
tradicionales, la rambla del Palau y el
torrente de Vallparadís.
La concepción habitual del patrimonio
industrial incluye los edificios más
emblemáticos, los que desarrollaron
físicamente las actividades del proceso
industrial. Cuando se trata del patrimonio
industrial textil, son las chimeneas, los
vapors (fábricas de tejidos) y los
almacenes.
Terrassa
Dirección Ayuntamiento de Terrassa - Oficina de Turismo. Raval de Montserrat, 14. 08221 Terrassa.
Visita y horario Visitas guiadas para público individual:
Ruta guiada "El Modernismo industrial con los 5 sentidos" (previamente concertada), sábados alternos, excepto los meses de agosto y diciembre. Duración aproximada: 3h 30min. Hora y lugar de encuentro con el grupo: 10.15 h de la mañana, frente a la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Terrassa.
Información Tels.: 937 397 019 - 937 336 369. Fax: 937 397 063. turisme@terrassa.cat www.visitaterrassa.cat
Cómo llegar En tren: FGC, desde Plaça de Catalunya (Barcelona). RENFE: línea C-4 desde Plaça de Catalunya (Barcelona) dirección Manresa. Por carretera: C-58, salida Terrassa-Centre.
Observaciones Los horarios pueden sufrir variaciones, por lo que se aconseja comprobarlos previamente.
Precios y descuento Precios. Adultos: 12,80 €. Niños de 7 a 16 años: 6,90 €. Mayores de 65 años: 9,44 €. Niños hasta 7 años: gratis. Descuento de la Ruta del Modernismo: 30% sobre el precio de la visita guiada (precios con descuento: adultos 9,26 € y jubilados 8,26 €).
Precios grupos y colectivos:
Visitas guiadas por la ciudad para agencias de viajes, entidades, empresas, instituciones, asociaciones y otros colectivos. Cualquier día de la semana.
Precios: 31,05€ por hora (visitas en catalán y castellano), 2,20€ suplemento por hora (visitas en idiomas) y 3,35€ suplemento por hora (visitas los festivos).
Descripción Terrassa, industrial i modernista Los orígenes de la transformación industrial en Terrassa se remontan al primer tercio del siglo XIX y están relacionados principalmente con la expansión de la industria textil lanera. Las mejoras técnicas se inician con la introducción de la máquina de hilar (1832) y la máquina de vapor (1833), pero no mucho más tarde, a partir de 1845, se empezaron a implantar los telares Jacquard, pieza esencial en la expansión del sector textil. Este proceso se vio favorecido por la mejora de las comunicaciones y por la construcción de la carretera de Barcelona en 1845, pero de forma excepcional por la llegada del ferrocarril del norte en 1856, que comunicaba Terrassa con Barcelona, Manresa y Zaragoza. Esta nueva vía de comunicación permitió una fluidez de llegada de materias primas, como son el carbón y la lana, y también la salida de productos textiles elaborados hacia los mercados catalanes y españoles. El urbanismo, la demografía y la sociedad también experimentaron grandes transformaciones. La villa de Terrassa se expandió más allá de la estructura medieval en dirección a la Estació del Nord y, lo que es más importante, rompió a principios del siglo XX los límites naturales tradicionales, la rambla del Palau y el torrente de Vallparadís. La concepción habitual del patrimonio industrial incluye los edificios más emblemáticos, los que desarrollaron físicamente las actividades del proceso industrial. Cuando se trata del patrimonio industrial textil, son las chimeneas, los vapors (fábricas de tejidos) y los almacenes. Terrassa es la ciudad en la que se conservan más elementos del patrimonio industrial textil, no tan sólo por los edificios reconocidos propiamente como industriales, sino por la urbanización y creación de una ciudad a partir de una estructura de villa medieval con todos los elementos que ello comporta. Todo esto se refleja en la organización urbanística de las calles, en la relación y ubicación de las fábricas, principalmente de tejidos, y almacenes, pero también en las viviendas de obreros -con todas sus tipologías y características- o en los servicios a la industria y a los ciudadanos, como, por ejemplo, la estación de ferrocarril, los bancos, el suministro de electricidad, el hospital, el mercado, los hoteles o las escuelas. E incluso en espacios tanto de suministro de alimentos y otros servicios como de ocio y diversiones como pueden ser tiendas, farmacias, estancos, cuarteles de bomberos, casino, centros recreativos o casals, coros, cines o teatros. También se puede observar en algunos de los elementos de mobiliario urbano o en las propias calles con adoquines, aceras de losetas, farolas y elementos eléctricos, y entradas de carruajes. Actualmente, aún se conservan en Terrassa muchos de estos elementos industriales. Algunos de ellos son bastante interesantes individualmente, pero globalmente representan uno de los conjuntos de patrimonio industrial más destacados de Cataluña. El Modernismo arquitectónico en Terrassa El Modernismo arquitectónico en general se caracteriza por el predominio de la línea curva sobre la recta -el uso de arcos parabólicos y elípticos, la bóveda tabicada de bovedilla y los cantos redondeados-, la riqueza y el detallismo de la decoración, el uso frecuente de motivos vegetales y el dinamismo de las formas. El material más utilizado es el ladrillo visto, aunque el estuco y la piedra también están muy presentes, y también es frecuente el uso de la cerámica decorativa, el hierro forjado y los esgrafiados. Estos rasgos generales se aplican en Terrassa sobre todo en aspectos esencialmente prácticos y funcionales de uso de los edificios. Las decoraciones exteriores acostumbran a ser austeras, mientras que los interiores están delicadamente decorados: destacan los arrimaderos cerámicos, las vidrieras emplomadas y los trabajos de carpintería y cerrajería. La exposición local en el Real Colegio Tarrasense en 1883 representó el inicio de la renovación de las artes plásticas en Terrassa. Este primer impulso facilitó la introducción de las nuevas corrientes artísticas que, importadas de Europa, llegaban a Barcelona: el Art Nouveau y el Modern Style. El punto culminante de este nuevo estilo modernista en la ciudad se alcanzó con la exposición del Palau d'Indústries (actual Escuela Industrial) en 1904, en la que destacó el apartado de las artes aplicadas. El artista tarrasense Joaquim Vancells y el barcelonés Alexandre de Riquer contribuyeron decisivamente a la difusión modernista en pintura y ornamentación en Terrassa. La expansión y gran difusión de este estilo en la ciudad es, sin embargo, obra de los arquitectos Lluís Muncunill y Josep M. Coll i Bacardí, y, en segundo orden, de Melcior Vinyals y Antoni Pascual i Carretero. Estos profesionales, junto con constructores y artesanos, transformaron la imagen de la ciudad: edificios públicos, fábricas, almacenes y viviendas particulares. La transformación se produjo de forma paralela al desarrollo industrial y a la preocupación cultural y estética de la burguesía del momento. Este estilo perdura en Terrassa prácticamente hasta los años treinta, más allá de los límites tradicionales del movimiento. De las primeras obras Art Nouveau en Terrassa, destaca por su calidad artística y estilo el proyecto del salón de actos del Instituto Industrial, con pinturas murales de Alexandre de Riquer (1901), que por desavenencias con la entidad acabó Joaquim Vancells (1904). De este proyecto se conserva la decoración de Vancells in situ, y el cuadro central, obra de Riquer, situado en el comedor de la Casa Alegre de Sagrera. Por otro lado, el polifacético Joaquim Vancells también nos ha dejado diversos proyectos de este estilo: el conjunto mobiliario del comedor y despacho de la Masía Freixa, las pinturas de la escalera de la Casa Alegre de Sagrera y el diseño global de la Confitería Vídua Carné. El afianzamiento del estilo modernista en Terrassa aplicado al patrimonio industrial está ligado al trabajo personal del arquitecto local más prolífico a lo largo de este periodo: Lluís Muncunill. La ruta “Terrassa, industrial i modernista” Esta ruta incluye los veinticinco edificios y monumentos más representativos de la ciudad, que dada su proximidad se pueden visitar en un paseo de medio día. La antigua Fábrica de Tejidos Aymerich, Amat i Jover, una de las más espectaculares fábricas de Europa y sede del Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña, es obra de Lluís Muncunill (1907). Cuenta con una espectacular nave de 11.000 metros cuadrados, una sala de máquinas, la chimenea y las antiguas carboneras de la fábrica textil. Todo el conjunto muestra el mundo obrero e industrial de aquella época, para luego pasar a ver edificios que acercan a la vida cotidiana de la ciudad y de su burguesía. Hay que descender por la Rambla d'Ègara para llegar hasta el Mercado de la Independència (1906), de estructura metálica y con una destacable decoración en hierro forjado. Siguiendo por el Raval de Montserrat, se pasa por la antigua Confitería Carné (hoy Farmacia Albiñana), un ejemplo extraordinario de las artes decorativas modernistas; la antigua sede de la Sociedad General de Electricidad, transformada en restaurante, y el Ayuntamiento, un edificio de estilo neogótico (1903). El antiguo Instituto Industrial (actual Centro Excursionista) y el almacén Cortès i Prat (1897) son los edificios más destacados que se encuentran hasta llegar a la Casa Alegre de Sagrera. Este edificio (de principios del XIX, reformado en 1911, actualmente sección del Museo de Terrassa) fue la residencia de una antigua familia industrial y es una muestra de un estilo modernista muy ecléctico. En el interior destacan las pinturas de Joaquim Vancells y Pere Viver, la ebanistería, las vidrieras emplomadas, el acristalado y las grandes pinturas modernistas de Alexandre de Riquer, en el comedor. Es visita obligada el Gran Casino (1920), suntuoso edificio recientemente restaurado. Hasta llegar al edificio y jardines del Instituto Industrial (antiguo almacén Pasqual Sala, 1893) encontramos una serie de casas que conservan el espíritu de la Terrassa industrial de hace cien años: la Concepció Monset, la Baltasar Gorina, las casas de Cal Maurí (conjunto de viviendas modestas para obreros, uno de los pocos conjuntos que se conservan en nuestro país), etc. El Teatre Principal es otro elemento destacado en el recorrido por la Terrassa modernista. Se trata de un edificio monumental de 1911, actualmente en desuso. Antiguos almacenes y casas (almacén Francesc Roig, almacén Emili Matalonga, Casa Jacint Bosch, almacén Joaquim Alegre, almacén Torras...) nos acompañan en la ruta hasta la calle la Rasa, donde encontremos la antigua nave de la Fábrica de Tejidos Ventalló (reconvertida en espacio público y zona de viviendas, donde se ha integrado en una plaza porticada), la fábrica (1920) y el almacén Marcet i Poal (1914) y, por último la nave de la fábrica Izard (1921), espectacular edificación que se abre a la plaza Didó y actualmente es la sede de la Sala de Exposiciones Muncunill, situada en la antigua sala de tintes. La ruta finaliza en la Masía Freixa (1905-1910), en el centro del Parque de Sant Jordi, antigua residencia y también fábrica de la familia Freixa, obra de Lluís Muncunill. Ayuntamiento de Terrassa |
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Terrassa es la ciudad en la que se conservan
más elementos del patrimonio industrial
textil, no tan sólo por los edificios
reconocidos propiamente como industriales,
sino por la urbanización y creación
de una ciudad a partir de una estructura
de villa medieval con todos los elementos
que ello comporta. Todo esto se refleja
en la organización urbanística
de las calles, en la relación y ubicación
de las fábricas, principalmente de
tejidos, y almacenes, pero también
en las viviendas de obreros -con todas sus
tipologías y características-
o en los servicios a la industria y a los
ciudadanos, como, por ejemplo, la estación
de ferrocarril, los bancos, el suministro
de electricidad, el hospital, el mercado,
los hoteles o las escuelas. E incluso en
espacios tanto de suministro de alimentos
y otros servicios como de ocio y diversiones
como pueden ser tiendas, farmacias, estancos,
cuarteles de bomberos, casino, centros recreativos
o casals, coros, cines o teatros. También
se puede observar en algunos de los elementos
de mobiliario urbano o en las propias calles
con adoquines, aceras de losetas, farolas
y elementos eléctricos, y entradas
de carruajes.
Actualmente, aún se conservan en
Terrassa muchos de estos elementos industriales.
Algunos de ellos son bastante interesantes
individualmente, pero globalmente representan
uno de los conjuntos de patrimonio industrial
más destacados de Cataluña.
El
Modernismo arquitectónico en Terrassa
El Modernismo arquitectónico en general
se caracteriza por el predominio de la línea
curva sobre la recta -el uso de arcos parabólicos
y elípticos, la bóveda tabicada
de bovedilla y los cantos redondeados-,
la riqueza y el detallismo de la decoración,
el uso frecuente de motivos vegetales y
el dinamismo de las formas. El material
más utilizado es el ladrillo visto,
aunque el estuco y la piedra también
están muy presentes, y también
es frecuente el uso de la cerámica
decorativa, el hierro forjado y los esgrafiados.
Estos rasgos generales se aplican en Terrassa
sobre todo en aspectos esencialmente prácticos
y funcionales de uso de los edificios. Las
decoraciones exteriores acostumbran a ser
austeras, mientras que los interiores están
delicadamente decorados: destacan los arrimaderos
cerámicos, las vidrieras emplomadas
y los trabajos de carpintería y cerrajería.
La exposición local en el Real Colegio
Tarrasense en 1883 representó el
inicio de la renovación de las artes
plásticas en Terrassa. Este primer
impulso facilitó la introducción
de las nuevas corrientes artísticas
que, importadas de Europa, llegaban a Barcelona:
el Art Nouveau y el Modern Style. El punto
culminante de este nuevo estilo modernista
en la ciudad se alcanzó con la exposición
del Palau d'Indústries (actual Escuela
Industrial) en 1904, en la que destacó
el apartado de las artes aplicadas. El artista
tarrasense Joaquim Vancells y el barcelonés
Alexandre de Riquer contribuyeron decisivamente
a la difusión modernista en pintura
y ornamentación en Terrassa.
La expansión y gran difusión
de este estilo en la ciudad es, sin embargo,
obra de los arquitectos Lluís Muncunill
y Josep M. Coll i Bacardí, y, en
segundo orden, de Melcior Vinyals y Antoni
Pascual i Carretero. Estos profesionales,
junto con constructores y artesanos, transformaron
la imagen de la ciudad: edificios públicos,
fábricas, almacenes y viviendas particulares.
La transformación se produjo de forma
paralela al desarrollo industrial y a la
preocupación cultural y estética
de la burguesía del momento. Este
estilo perdura en Terrassa prácticamente
hasta los años treinta, más
allá de los límites tradicionales
del movimiento.
De las primeras obras Art Nouveau en Terrassa,
destaca por su calidad artística
y estilo el proyecto del salón de
actos del Instituto Industrial, con pinturas
murales de Alexandre de Riquer (1901), que
por desavenencias con la entidad acabó
Joaquim Vancells (1904). De este proyecto
se conserva la decoración de Vancells
in situ, y el cuadro central, obra de Riquer,
situado en el comedor de la Casa Alegre
de Sagrera. Por otro lado, el polifacético
Joaquim Vancells también nos ha dejado
diversos proyectos de este estilo: el conjunto
mobiliario del comedor y despacho de la
Masía Freixa, las pinturas de la
escalera de la Casa Alegre de Sagrera y
el diseño global de la Confitería
Vídua Carné. El afianzamiento
del estilo modernista en Terrassa aplicado
al patrimonio industrial está ligado
al trabajo personal del arquitecto local
más prolífico a lo largo de
este periodo: Lluís Muncunill.
La
ruta “Terrassa, industrial i modernista”
Esta ruta incluye los veinticinco edificios
y monumentos más representativos
de la ciudad, que dada su proximidad se
pueden visitar en un paseo de medio día.
La antigua Fábrica de Tejidos Aymerich,
Amat i Jover, una de las más espectaculares
fábricas de Europa y sede del Museo
de la Ciencia y de la Técnica de
Cataluña, es obra de Lluís
Muncunill (1907). Cuenta con una espectacular
nave de 11.000 metros cuadrados, una sala
de máquinas, la chimenea y las antiguas
carboneras de la fábrica textil.
Todo el conjunto muestra el mundo obrero
e industrial de aquella época, para
luego pasar a ver edificios que acercan
a la vida cotidiana de la ciudad y de su
burguesía. Hay que descender por
la Rambla d'Ègara para llegar hasta
el Mercado de la Independència (1906),
de estructura metálica y con una
destacable decoración en hierro forjado.
Siguiendo por el Raval de Montserrat, se
pasa por la antigua Confitería Carné
(hoy Farmacia Albiñana), un ejemplo
extraordinario de las artes decorativas
modernistas; la antigua sede de la Sociedad
General de Electricidad, transformada en
restaurante, y el Ayuntamiento, un edificio
de estilo neogótico (1903). El antiguo
Instituto Industrial (actual Centro Excursionista)
y el almacén Cortès i Prat
(1897) son los edificios más destacados
que se encuentran hasta llegar a la Casa
Alegre de Sagrera. Este edificio (de principios
del XIX, reformado en 1911, actualmente
sección del Museo de Terrassa) fue
la residencia de una antigua familia industrial
y es una muestra de un estilo modernista
muy ecléctico. En el interior destacan
las pinturas de Joaquim Vancells y Pere
Viver, la ebanistería, las vidrieras
emplomadas, el acristalado y las grandes
pinturas modernistas de Alexandre de Riquer,
en el comedor. Es visita obligada el Gran
Casino (1920), suntuoso edificio recientemente
restaurado. Hasta llegar al edificio y jardines
del Instituto Industrial (antiguo almacén
Pasqual Sala, 1893) encontramos una serie
de casas que conservan el espíritu
de la Terrassa industrial de hace cien años:
la Concepció Monset, la Baltasar
Gorina, las casas de Cal Maurí (conjunto
de viviendas modestas para obreros, uno
de los pocos conjuntos que se conservan
en nuestro país), etc. El Teatre
Principal es otro elemento destacado en
el recorrido por la Terrassa modernista.
Se trata de un edificio monumental de 1911,
actualmente en desuso. Antiguos almacenes
y casas (almacén Francesc Roig, almacén
Emili Matalonga, Casa Jacint Bosch, almacén
Joaquim Alegre, almacén Torras...)
nos acompañan en la ruta hasta la
calle la Rasa, donde encontremos la antigua
nave de la Fábrica de Tejidos Ventalló
(reconvertida en espacio público
y zona de viviendas, donde se ha integrado
en una plaza porticada), la fábrica
(1920) y el almacén Marcet i Poal
(1914) y, por último la nave de la
fábrica Izard (1921), espectacular
edificación que se abre a la plaza
Didó y actualmente es la sede de
la Sala de Exposiciones Muncunill, situada
en la antigua sala de tintes. La ruta finaliza
en la Masía Freixa (1905-1910), en
el centro del Parque de Sant Jordi, antigua
residencia y también fábrica
de la familia Freixa, obra de Lluís
Muncunill.
Ayuntamiento de Terrassa
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RUTA
MODERNISTA DE VILAFRANCA DEL PENEDÈS
El Modernismo en Vilafranca del Penedès
El resurgir económico de
la comarca del Alt Penedès, después
del desastre de la filoxera, propició
la llegada de la corriente artística
y social que empezaba a implantarse en
Europa. Propietarios agrícolas
y comerciantes se convierten en los receptores
de las tendencias modernistas e impulsan
edificaciones de acuerdo con su posición
económica.
Vilafranca inicia a finales del siglo
XIX su transformación de pueblo
a pequeña ciudad, en las antiguas
plazas y calles aparecen nuevos edificios
que cambian su tradicional imagen y
se proyecta un nuevo modelo de ciudad.
Los arquitectos de renombre sustituyen
a los maestros de obras en las diferentes
construcciones y surgen las figuras
de Santiago Güell, Eugeni Campllonch
y Antoni Pons. Santiago Güell (Vilafranca,
1869) fue arquitecto municipal y participó
activamente de la vida política
de Vilafranca. Como arquitecto era un
hombre escrupuloso y perfeccionista.
Fue él quien dejó la huella
más importante en la ciudad,
quien creó la imagen urbana de
la misma y muchos de los edificios más
emblemáticos han sido obra suya.
Fue autor de unas edificaciones caracterizadas
por el dominio de la técnica
arquitectónica y por los toques
personales que aplicaba a sus obras
con sobriedad, elegancia y equilibrio.
Ruta
Modernista de Vilafranca
del Penedès
Dirección
Patronato Municipal
de Comercio y Turismo.
Cort, 14.
08720 Vilafranca del
Penedès
Visita
y horarios
Visitas guiadas por
el centro de Vilafranca
y concierto de música
modernista. Homenaje
a Apel·les Mestres.
Abril, mayo, junio,
octubre, noviembre y
diciembre: primer domingo
de cada mes por la mañana
de 11 a 14 h. Es necesario
efectuar reserva con
antelación. Durante
todo el año se
realizan visitas concertadas
para grupos con un mínimo
de 8 personas.
Información
i reservas
Tel.: 938 181 254.
Fax: 938 181 479.
turisme@vilafranca.org
www.turismevilafranca.com
Cómo
llegar
En tren: cercanías
RENFE. Línea
4 - St. Vicens de Calders,
Vilafranca del Penedès,
Barcelona, Manresa.
En bus: Transports Públics
de Catalunya Hispano
Igualadina.
Tel.: 938 044 451
Por carretera: A2 o
AP2 y autopista AP7
salidas 28-29 y 30.
Desde Tarragona, autopista
AP7, salida 10.
Carretera N-340.
Observaciones
Los horarios pueden
sufrir variaciones,
por lo que se aconseja
comprobarlos previamente.
Consúltese el
descuento de la Ruta
en el sitio web www.rutadelmodernisme.com
o llamando al tel. 902
076 621. |
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La arquitectura modernista en Vilafranca
combina la arquitectura popular catalana
con las tendencias propias del Modernismo
que aporta nuevos materiales y una nueva
concepción del espacio. En el
recorrido por la Vilafranca modernista
podemos ver la vistosidad de la decoración
naturalista de las fachadas, la utilización
del ladrillo visto en algunos edificios,
y las vidrieras y barandillas de hierro
forjado en ventanas y balcones.
El patrimonio modernista de Vilafranca
consta de 33 edificios de la más
variada condición: casas señoriales,
edificios públicos y almacenes
dedicados a la exportación de
vinos y licores, claros exponentes de
la entidad propia de la arquitectura
industrial.
El Modernismo contemplaba también
otros aspectos del arte, como la pintura,
la escultura y el diseño de mobiliario
urbano. Paseando por la calle Santa
Maria, en pleno centro de Vilafranca,
encontramos unas singulares piezas en
forma de farolas. Entrando en la cripta
de la basílica veremos un excelente
grupo escultórico de Josep Llimona,
y en el Museo de Vilafranca, dibujos
de Ricard Opisso así como obras
de otros autores.
Esta ruta de Vilafranca es un itinerario
que permite conocer el impacto de este
movimiento cultural a finales del siglo
XIX y principios del XX a partir de
los nuevos símbolos de progreso
y modernidad que aportaba esta innovadora
tendencia llamada Modernismo.
El
Modernismo y la música
Apel·les Mestres i Oñós
(Barcelona 1854-1936)
Conciertos
de música modernista
A partir de unas partituras depositadas
en el archivo musical del Museo de Vilafranca
- Museo del Vino, se ha elaborado un
significativo recorrido por la producción
musical de Apel·les Mestres como
hilo conductor del Modernismo musical
catalán.
La vinculación de Apel·les
Mestres con Vilafranca es significativa
por su relación con el poeta
Lluís Via, natural de esta población,
y con el músico y folclorista
Francesc de Paula Bové.
Como buen modernista, Apel·les
Mestres fue un autor polifacético
con interés por participar activamente
en la cultura y darle nuevas formas
y contenidos. Como participante del
fenómeno modernista, fue al mismo
tiempo poeta, dibujante, compositor,
jardinero y coleccionista de objetos
de arte, y musicó poemas que
sintetizan los ideales modernistas:
la voluntad de que Cataluña tuviera
voz propia en el mundo, el Romanticismo,
la naturaleza como fuerza telúrica
y como fuerza de vida y la belleza femenina
y la mirada irónica como formas
de sensibilidad humana.
Pese a que él mismo escribió
multitud de canciones y que éstas
fueron ampliamente interpretadas y muy
popularizadas, y hoy algunas ya forman
parte del cancionero tradicional catalán,
Apel·les Mestres nunca se consideró
compositor; él mismo se definió
simplemente como alguien que escribía
canciones, pero su poesía fue
musicada por los mejores compositores
catalanes del momento: Enric Granados,
Enric Morera y Joan Lamote de Grignon.
Como complemento de la ruta modernista
de Vilafranca del Penedès se
ha realizado una selección de
la música de Apel·les
Mestres: se trata de elementos populares
y espontáneos, de la naturaleza
y geografías de la vida y de
la belleza del imaginario femenino.
Un total de trece piezas extraídas
del Archivo Musical del Museo de Vilafranca
- Museo del Vino, algunas de ellas inéditas
en lo que a su interpretación
se refiere, forman el programa de esta
exclusiva sesión musical que
pone fin al itinerario guiado por la
Vilafranca modernista.
Patronato Municipal de Comercio
y Turismo
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